Sinfonía para un hombre solo…en su casa. Versión 2021.

¿Qué hace un compositor? ¿de qué vive? ¿por qué lo hace? Me siento en el ordenador y trato de recordar conversaciones con estudiantes, colegas, amigos (que en mi caso son como lo mismo), pienso en ámbitos diferentes a la música y el sonido y noto que solo me he movido en ese espacio/tiempo, en estos 34 años (ahora tengo 37) que llevo en el terruño llamado Medellín.No pretendo hacer un texto autobiográfico, ni un panegírico, mucho menos una oda a mi oficio; trato de dar respuesta al pedido de un gran amigo que desde la lejana Quimbaya ha vuelto a saber de mí, él mismo que le dio nombre a mi seudónimo: Música Inmobiliaria, y que con cariño siempre nombre “el diablo”, porque yo que he sido un académico, casi monástico y necesito de amigos así, personas que mueven el mundo de uno, que le ayude a ver a través otros más oscuros, siniestros y bellos.

Un compositor es una persona que dedica su vida a escuchar, imitar, representar y narrar con el sonido y la música. Ahora bien, debo aclarar que estos dos elementos no son lo mismo, uno es un medio, el otro es un lenguaje, suelen confundirse en el proceso creativo y sobre todo logran evidenciar metodologías de pensamiento que otros medios y lenguajes no logran, pero definitivamente no son lo mismo. En esta dirección, el compositor trata de ubicar en un espacio tiempo, un impulso o pulsión, generada de cualquier sentimiento, y que en mi caso, viene de una idea musical, la cual como todas la ideas musicales es abstracta e inasible, pues depende del sonido y del pensamiento, se preguntaran entonces dónde queda el sentir, la inspiración, y yo les diré que eso para mi es una “ carreta hippie ”, la cual no tiene asidero tampoco, pero que es indiferente, siempre tuve la intuición de que uno no piensa sin sentir algo, y luego estudiando una maestría logre aprender algo: la estética es el campo de la filosofía que se encarga del sentir. Tal vez fue lo único que aprendí y eso esta bien, lo otro que me enseñaron lo ando resolviendo.

Yo vivo de dar clases, oficio que me encanta y que siempre me gusto ejercer puesto que he tenido la fortuna de tener muy buenos maestros, ahora que solo enseño, tengo los mejores maestros: mis alumnos. Creo que soy bueno en ambos oficios, siento que lo hago con pasión, determinación y vocación. Todos los cursos que doy pasan por el sonido y la música, sea en el ámbito que sea: comunicación audiovisual, pregrado en música, maestría en artes, proyectos de grado; esto responde a que solo me he dedicado a eso en mi vida,por fortuna. Me encantaría poder pagar la renta de la composición y llevo años intentándolo,pero en mi país es imposible, luego cuando puede salir del país y conocer a otros colegas,corrobore que esto es imposible en casi todo el mundo y que al igual que yo, ellos hacen todo lo posible para pagar la renta, de muchas maneras, algunos siguieron el camino académico hasta el doctorado e incluso el posdoctorado, yo sigo alegando al respecto, porque simplemente me parece que es una mafia llamada educación y no quiero hacer parte de ese negocio, yo quiero enseñar, no permitir que la educación sea una carrera armamentista , que como toda carrera no tiene sentido para todos, solo para quien gana; y siempre he creído que en la educación, todos deben ganar.

Lo hago porque la música y el sonido son mi primer amor y todavía sigo enamorado, hace poco escuche en un documental al maestro José Vicente Asuar, decir que su primer amor fue la música y que tal vez no la amó lo suficiente, ya que asumió el retiro voluntario del oficio. Como todo oficio, no debe ser una carga, sino como diría Marx sobre el trabajo:

“el trabajo es una actividad específica del individuo donde puede expresar su humanidad.”

…cuando eso deja de pasar, es mejor irse.

La música es una sinfonía para un hombre solo, pues él es el que decide que significa lo que escucha, cómo lo escucha, lo organiza, lo moldea, lo manipula y se lo expresa a otros, para mi ese espacio, sea donde sea se llama: casa. Casa es donde todos nos ubicamos,somos nosotros, somos libres, somos vulnerables, somos lo que somos, nada más que eso,al igual que la música y el sonido. Por mucho tiempo sentí la necesidad de nombrar ese lugar de muchas maneras: música electroacústica, música contemporánea, música mixta; y ahora mis colegas la nombran por mi, le dicen música de arte o música experimental, y ahora solo digo que soy compositor, porque la verdad no sabría decir en una frase que compongo, cada proyecto es una aventura diferente y obvio carga de la ruta recorrida, pero no es la misma ruta

En casa vivo con Maria, nuestros perros (que fueron la carátula del disco homónimo a está charla publicado en Pueblo Nuevo, netlabel de Chile) vienen los amigos a hacer discos y crear sellos disqueros, en casa creemos en los poderes inútiles, pues ya hay muchas cosas útiles y cosos también. Y como amo cocinar, les dejo esto, robado de Resonancias de Harmunt Rosa, una cita de Herta Müller:

“Las cosas estables no se disipan; no necesitan más que una relación con el mundo única y siempre igual a sí misma. La relación de la estepa con el mundo es la espera; la de la luna, dar luz; la de los terriers, refugiarse; la del césped, balancearse. Y mi relación con el mundo es comer. “

¿ahora, de qué se o con qué se están alimentado? ¿han pensado en eso? …

Compositor, docente, investigador independiente www.josegallardoarbelaez.com

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